Fiesta del Deporte: respuesta a reclamo de Martín Ottaviano
En sus redes sociales, el artista marcial y boxeador dijo con dolor y bronca que se olvidaron de incluirlo en la terna de boxeo tras su paso por los Estados Unidos y que le ofrecieron un reconocimiento por una disciplina en la que no tuvo actividad: “son un desastre. Hace rato que no hay un funcionario del deporte que trabaje por el deporte de Balcarce”, dijo. A continuación, la respuesta y explicación del concepto del premio.

“Son un desastre”, frase muy utilizada en el deporte, cuando algo no conforma o marca un error. Error que, ante la mayoría de aciertos se impone con crudeza y que alimenta las almas de los críticos y negacionistas que se muestran hambrientos debajo de la mesa, esperando que las migajas del éxito caigan irremediablemente, o peor: son los que esperan con el hacha al árbol ya caído. También, el concepto fomenta y estimula la rabia del que perdió, solo porque perdió, y del que no fue tomado en cuenta cuya queja, hoy pública desde cualquier formato (redes sociales, por ejemplo), es avivada por comentarios de afines, pero que en su mayoría desconocen el origen de su ira.
Martín Ottaviano es un gran deportista, formador, otrora ídolo de la TV cuando hace algunos años integraba elenco de un programa de catch símil a “Titanes en el Ring”, y que potenció su imagen. Referencia indiscutida del arte marcial mixto y el boxeo, acreditado formador y entrenador. De familia conocida y hombre público. Siempre nos trae alguna que otra alegría deportiva desde tal o cual lugar, y es una persona sociable con quien entablar un diálogo en cualquier parte, lo cual lo hace un hombre razonable, que solo demuestra su potencia profesional únicamente en el ring. No precisa valerse de otros para hacer un reclamo ni mucho menos, los afronta.
Pero esta vez, deberá reconocer Ottaviano que la razón no es totalmente suya, cuando se muestra molesto con un posteo innecesario en el cual reclama por una posibilidad de un premio que solo se otorga a los ganadores/as, y de entre esos ganadores/as, a los más ganadores y de allí, al más ganador/a. Y él no ganó. El propio Ottaviano reconoce en su posteo “ser el primer balcarceño en disputar una pelea de boxeo profesional en EEUU y por título (estatal) de St. Louis (Missouri) contra el campeón Brandon Martin (11-1-1) (N/R: la pelea terminó empatada), y que al mes volvió al país y disputó “una pelea contra un boxer ruso, en donde me tocó perder”.

PELEA EMPATADA. El árbitro levanta las manos por igual a Ottaviano y a Martin, en Missouri (EEUU). (prensa M. Ottaviano).
La terna por la cual Ottaviano reclama y que dijo “vi que no estaba” es la de boxeo, compuesta (según los resultados de 2025), por Emanuel Pérez (2 victorias y un empate), Franco Sotelo (1 empate y dos derrotas) y Kevin Gómez (4 victorias por KO), y a la postre ganador de la terna. Es cierto que Ottaviano combatió fuera de nuestro país y en modo profesional, por sobre tres boxeadores (también profesionales) que compiten bajo el ala de una Federación y que responden a un esquema de peleas de acuerdo a un reglamento ya establecido. No es fácil prepararse para una pelea profesional, y Ottaviano bien lo sabe. Por eso, la frecuencia entre los combates suele ser larga. Gómez pudo hacerlo 4 veces en el mismo año.
Ya ahí, existe una diferencia, lo mismo con Sotelo y Pérez, que combatieron tres veces. Ya en cantidad de peleas, Ottaviano queda fuera de toda discusión. Además, el deportista, deberá tener en cuenta que, en este sentido, el reglamento de la Fiesta del Deporte establece:
Art.5: Serán ternados únicamente los deportistas que durante el año hayan cumplido una actuación relevante en el deporte de su especialidad.
Art. 7: En los deportes individuales se tomarán en cuenta los mejores resultados deportivos obtenidos, priorizándose al deportista Federado que haya competido en la categoría de mayor nivel o máxima exigencia deportiva. En caso que los deportistas de máxima categoría no hubieren logrado resultados relevantes, podrán ser considerados los deportistas de categorías menores que hayan obtenido mejores resultados deportivos.

LOGRO, NO MERECIMIENTO. Kiara Ponce fue Campeona Panamericana, por eso se llevó el “Fangio de Oro”.
Explicación y reconocimiento rechazado
Quien suscribe fue quien mantuvo la charla con Ottaviano. En tono amable, el deportista planteó lo expresado a lo cual explicamos el porque de no haber integrado el grupo, difundido ese mismo día de manera oficial. “No es nada personal con vos, en la terna están los mejores tres resultados del año, el premio se otorga al resultado, por sobre la categoría”, le explicamos. Acto seguido, le dijimos que “será tenido en cuenta por un reconocimiento”, algo que el deportista pareció aceptar. Vale aclarar que la entrega de reconocimientos, depende meramente del criterio de la Subsecretaría de Deportes. En este sentido, la Comisión Electora sugiera, pero no determina.
Aprobada casi de inmediato la sugerencia, este se le transmitió a Ottaviano, se lo invitó formalmente para presenciar la entrega y hasta se le mencionó quien podría entregarle el reconocimiento. Sin embargo, el deportista (otra vez de manera amable), la rechazó, remarcando que consideraba injusto no estar en la terna. Por un error, o falta de comunicación de momento, el reconocimiento no fue borrado de la nómina y para peor se lo rotuló como reconocimiento por su labor en MMA, en lo que Ottaviano no compitió por lo menos en 2025. El mismo deportista horas después posteó de manera incomprensible: “Nadie es profeta en su tierra y si sos morocho, peor”: lo “megustearon” 112 veces.

RECONOCIMIENTO. Fernando de la Torre lo recibió por un logro personal. Había otro para Ottaviano.
Quienes están en la terna y quien debe ganar
La trayectoria de un deportista no hace al premio. Solo los resultados. El mismo mérito que tiene el ganador, lo tiene el podio y los que le siguen: pero el ganador es uno solo y el “Fangio” no es un merecimiento, es un premio que se debe ganar. En las 37 ternas, todos ganaron algo, una minoría hizo podio y casi nadie entró por mérito. Es erróneo pensar que el ganador “se elige” o “se merece” o “se vota”. A las claras queda un detalle en el cual pocos reparan: mientras se premia al ganador, el locutor anuncia porqué lo ganó, mencionando solo al logro más importante. Quien lleva un registro de los que van ganando, saca por lógica quien podría llevarse el Oro. Así fue siempre.
La frase “son un desastre” solo puede salir de los perdedores, o de los ignorantes que desconocen por completo el mecanismo de la entrega. Pedir que “lo elija el pueblo”, que desconoce a la mayoría de los deportistas, es otra muestra de ignorancia. El periodismo, en este sentido, guste o no, es quien recopila la información (y lo seguirá haciendo) y en la mayoría de los casos la hace pública (como este medio), leerla o no depende del público. La negación no solo es tal, es también la carencia o falta total de algo. Cuando hay un Campeón Mundial, no necesariamente tiene que ser de un deporte popular, es Campeón mundial y punto: Fangio de Oro cantado. El premio no se merece: SE GANA.

NO SE MERECE, SE GANA. El “Fangio de Oro” es el resultado de una competencia en simisma. SE GANA.



