ACTC vs. Museo: ¿por qué no tendríamos TC hasta el 2030?

Aunque la pista del autódromo es apta, la infraestructura y capacidad es insuficiente, a punto tal que hay ampliar la calle de boxes dos veces más de su ocupación actual. Esto roza intereses patrimoniales que involucran a la ACTC, el Museo y la Comuna, quienes acordaron el comodato de un predio de 37has, lindero a la curva 1, vital para el despliegue logístico y funcional de la categoría en Balcarce. INFORME ESPECIAL.

“-Buen día Hugo (Mazzacane), ¿cómo le va?…

-Que tal?, Ud, estuvo conmigo el viernes aquí mismo (Autódromo)

-Así es. Vea, no le quiero “robar tiempo” entrevistándolo, solo le pregunto: ¿va a volver alguna categoría de la ACTC a correr en Balcarce?…

-No, de ninguna manera…

-…

 

“-Buen día Roberto (Argento), ¿cómo está?

– ¿Qué tal?, yo bien, ¿y Ud.?

-Feliz. Tuvo un día muy activo hoy, solo le pregunto ¿Qué opinión tiene del circuito?, ¿pueden volver con alguna categoría?…

-La pista está muy bien, por lo otro hay que seguir trabajando…

-…

Diálogos de ACCION5 con Hugo Mazzacane y Roberto Argento, de la ACTC

 

DIJO NO. Mazzacane aseguró a ACCION5 que no habrá más carreras de la ACTC en Balcarce.

 

Menos es más, se suele decir ahora. Solo fueron preguntas, y ni siquiera con un celular o un grabador prendido como si fuera una entrevista normal y corriente, no porque no hubo tiempo, sino porque no hizo falta. Si el máximo referente dice “No”, y el técnico más entendido dice “hay que seguir trabajando” no se precisa más. Sin embargo, detrás de respuesta tan directas, algo mucho más grande se esconde: intereses, pugnas internas, conflictos y esa cosa molesta de Veni Vidi Vici (Vine, vi, vencí), frase con la que Julio César arengaba a su ejercito de 5000 hombres luego (o antes) de cada “conquista”, entrando de prepo a la Galia, Germania, Britania o Anatolia. ¿Me sigue?…

 

Desde un tiempo a esta parte, casi desde aquel olvidable 13 de noviembre de 2011, la ACTC parece tener el control del autódromo “Juan Manuel Fangio”. Primero fueron sugerencias, luego asesoramientos y más tarde decisiones. En ese tren, cayeron gestiones, comisiones, se ignoraron normas internacionales, idas y vueltas, peleas con propietarios aledaños, se iniciaron obras, se detuvieron, se rehicieron, se volvieron a detener y casi de los pelos, se terminaron a las apuradas para rehabilitar el autódromo de una buena vez. En ese lapso el protagonismo del autódromo cayó notablemente, utilizando apenas un cuarto del recorrido total y reducido a la actividad regional.

 

MIRADAS ESQUIVAS. Mazzacane recibe un reconocimiento de la Comuna. Carli y Kicillof lo “celebran”.

 

Es innegable que, por su volumen, presencia y la particularidad de estar tatuado a fuego en medio de una sierra de 300mt de altura, el autódromo es más que eso: es un atractivo turístico innegable, que con un domingo de carrera le llena los ojos a cualquiera y a la vez desnuda sin piedad a la pequeñez del hombre. En el “Fangio” se acaban los egos, más no los intereses. Por eso que no fue raro ver, en la “reinauguración” del último viernes de septiembre, caras largas y gestos incómodos. Y ahí se pudo adivinar el “no” de Mazzacane, hombre que no se preocupa demasiado en simular ante lo que realmente piensa. Para la “gilada” todo estuvo muy lindo. Para el íntimo, no tanto.

 

Y todo parece estar orientado a partir de algún dicho del hombre fuerte de la ACTC: “Si una institución que veo inserta aquí, no se aparta, la ACTC no vuelve nunca más a Balcarce”. A quien apuntó Mazzacane con esto: ¿a la Asociación Autódromo que laburó desde el inicio?, ¿Al Auto Club que vio reducido su poderío deportivo al control de la playa de estacionamiento de los equipos?, ¿a la gestión municipal?… Frío. La piedra en el acelerador no son precisamente las dignas y mencionadas afines, sin otra como un poco más de prosapia, y que si se metió en el recupero del trazado: Adivinó: el Museo Fangio, que no por nada se hizo ver junto al gobernador y con presencia en la pista.

 

LO HECHO Y LO QUE HAY QUE HACER. Para que vuelva el TC se deberá triplicar la calle de boxes y trabajar en un predio lindero a la curva 1 que le pertenece a la Fundación Fangio hasta 2030. La ACTC no lo acepta.

 

El conflicto entre las autoridades del Museo Juan Manuel Fangio y la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) surgió a raíz de roces políticos, logísticos y de protagonismo institucional tras el relanzamiento del autódromo. Y allegados a la ACTC cuestionaron la injerencia o la falta de respaldo tradicional del Museo en las gestiones del circuito, lo que abrió interrogantes en los medios locales sobre si estas asperezas podrían poner en riesgo la continuidad de futuras visitas de categorías nacionales. Por tal caso, el esperado “refresh” del trazado expuso una feroz pugna de poder y control comercial entre tres actores, a partir de un decreto de 2020 que favorece a la Fundación Fangio.

 

Sucede que, para que el TC vuelva a rugir en Balcarce, es necesario ampliar el playón de boxes, algo que claramente quedó evidenciado en la llegada conjunto de las TC Pick Up y el Zonal del Atlántico, cuyas carpas, ocupaban la totalidad del espacio actual (233m), que ya de por si fue ampliado y reasfaltado. Si tenemos en cuenta que cada división presentó un tercio de máquinas en comparación a las del TC (sin contar otras 35 del TC Pista), la capacidad, solo para esos vehículos, deberá ser tres veces mayor, o sea que el estire llegará justo hacia la desembocadura de la curva 1 (415m, pero con tres niveles de altitud), así y todo el espacio es insuficiente. Falta ubicar a los TC Pista.

 

Y aquí llegamos al quid de la cuestión: si es una calle angosta, ¿Dónde ponemos los remolques de los equipos? Sucede que en la parte exterior de la curva 1 se montó una suerte de playón, que ya no pertenece al autódromo, sino al Museo. En 2020 la Comuna cedió ese espacio, y otras 37 hectáreas al Museo, “con Permiso de Uso a título precario” autorizando a la Fundación Fangio el derecho de usar el predio sin garantizar estabilidad ni constituir un derecho permanente, hasta el 3 de diciembre de 2030, permitiendo el uso al Museo para sus actividades y explotación (ej: alquiler para eventos del Mountain bike o carreras de aventura). Y hasta ahí llega el amor Comunal.

 

 

DECRETO 2312/2020. La Comuna cede a la Fundación un predio lindero al autódromo hasta 2030.

 

Porque cuando la Fundación Fangio defiende su derecho histórico a participar en la gestión del circuito y, escudándose lógicamente en el nombre impuesto, rechazando ser desplazada y perder autonomía y control comercial sobre el predio de la sierra, la ACTC exige un control total y absoluto (como Julio César en el párrafo intro), tal cual lo dejó demostrado en la carrera del domingo, con el manejo deportivo, reglamentario y comercial, a punto tal que no se les permitió a las instituciones locales montar kioscos y ningún tipo de venta. Hasta los fotógrafos free lance tuvieron que pagar una entrada para poder trabajar y los autorizados con pulsera ocasional no podían trabajar en pista.

 

ILUSION. El público respondió al TCPK con la ilusión de volver a ver al TC rugir en el Fangio.

 

Hasta aquí está más que claro que pasarán por lo menos otros 5 años sin TC en Balcarce, a menos que las partes acuerden, en un país donde pareciera que el diálogo no entra en el diccionario de estos tiempos, y el que piensa diferente es el enemigo a batir (El presidente Milei, sin ir más lejos, fomenta esta acción permanentemente). En medio de esta “guerra romana” e impedido por una debilidad contractual extrema queda el Municipio, que, aunque financió las obras con fondos provinciales ($3.314 millones), firmó un contrato leonino con la ACTC que le traslada todos los costos operativos y le impone multas severas de $2 millones por cualquier incumplimiento: ¿Ud. Lo sabía?

 

El decreto 2312/2020 es el “ancla legal” de la Fundación Fangio y el gran dolor de cabeza para el Municipio, que además deberá soportar la presión de la ACTC. Mediante este acto administrativo, el Municipio cedió las 37 hectáreas con sus senderos y estacionamiento en la periferia necesaria que necesita el TC para montar parte de su circo y para el cual, si no se construye un puente, se tendría que cruzar por arriba de la pista. Entonces, para que vuelva el TC el Municipio necesita recuperar el control total de la dichosa periferia del circuito, lo que obliga a las tres partes a sentarse a negociar un nuevo equilibrio o arriesgarse a una parálisis del autódromo por vías judiciales.

 

HAY QUE HABLAR. Solo por las vías del diálogo podría solucionar el conflicto y así posibilitar la llegada del TC.

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